Artículo 03
El código universal del lenguaje oral.
Este es, quizá, el argumento más técnico que usaremos para explicar Habraz. Pero nos parece necesario hacer esta pausa de reflexión, para ofrecer las bases mínimas suficientes para entender, de una vez, qué es Habraz y cuál es su lugar en el mundo.
Los lenguajes y sus códigos
Los seres humanos nos comunicamos a través de distintos lenguajes. Entre los más populares: el lenguaje escrito, el lenguaje matemático y el lenguaje musical. A cada lenguaje le corresponde un código propio y universal — el conjunto de símbolos y reglas que lo materializan y le dan forma. De la misma manera que las reglas del futbol son las que materializan y dan forma al futbol. Sin las reglas del futbol, no existiría el futbol.
La escritura, la matemática y la música son lenguajes populares, y la mayoría de las personas educadas reconocen sus códigos.
La anécdota de los médicos
Algunos años atrás, en una conferencia a más o menos 300 médicos, les preguntaba: ¿podrían decirme cuáles son los elementos del código del lenguaje musical? "Las notas, el pentagrama, los ritmos, las claves", respondían. ¿Y del lenguaje escrito? "Las letras, las palabras, las reglas de ortografía, la gramática." ¿Y del lenguaje matemático? "Los números, las fórmulas, los símbolos, la geometría." Parecían preguntas fáciles para personas tan estudiadas.
Conforme preguntaba, la participación iba en aumento. Los médicos sabían las respuestas. La sorpresa llegó con la cuarta pregunta: "Y del lenguaje oral, ¿ustedes saben cuáles son los elementos de su código?" Entonces la sala enmudeció. Nadie hablaba.
Un aventurado rompió el silencio: "¿Quizá sean los sonidos?" Vocalicé un ruido extraño. "No, no parece lenguaje oral." Otro propuso: "Quizá los ademanes." Tampoco — los ademanes son lenguaje no verbal.
Si investigamos cuál es el código del lenguaje oral, encontraremos algo extraño: al lenguaje oral no se le reconoce un código propio ni universal — más bien se le atribuye el código de otro lenguaje, el escrito, y no universal sino relativo, según la lengua de que se trate. Incluso se le refiere como "la parte informal del lenguaje escrito". Lo que, según nuestra experiencia, es no solo técnica y teóricamente equivocado, sino una laguna de conocimiento grave para el desarrollo del lenguaje y el pensamiento.
Escuchar, pensar y hablar
El lenguaje oral se divide en tres procesos principales: escuchar, pensar y hablar. Y cada una de las 15 herramientas de comprensión que entrena Habraz (las razones, las inferencias, los ejemplos, las referencias, etc.) se usan en cada uno de estos tres procesos. Son 3 oportunidades distintas de usar cada herramienta bien o mal.
Si no conocemos bien lo qué son las razones, y por tanto no sabemos distinguir una buena razón de una mala, probablemente tengamos problemas manejando las razones propias y de otros, en cada uno de los tres procesos. Al escuchar, podríamos no darles el peso que merecen. Al reflexionar, podemos auto-engañarnos con malas razones. Al hablar, podemos confundir "dar razones" con solo mencionar nuestros deseos.
Los pajaritos no estudiaron notas musicales
Y algunos estarán pensando: pero yo ya escucho, ya pienso y ya hablo, y no necesité el "supuesto" código del lenguaje oral. Es verdad — los humanos tenemos la capacidad de usar el lenguaje oral sin haber aprendido el código, igual que podemos cantar y silbar sin haber estudiado nunca una nota musical.
Pero, ¿cuánto puede mejorar un músico empírico si aprendiera las notas del lenguaje musical? La respuesta obligada: más, mucho más, o muchísimo más, dependerá de la persona.
Con código = Uso ingenieril.
El código de un lenguaje es la puerta principal al uso ingenieril de ese lenguaje — la manera más rápida y segura de convocar su máxima capacidad. Personalmente no recuerdo haber aprendido ni disfrutado nada del mejor músico empírico de la historia. Ni siquiera sé quién es. Distinto de lo que puedo decir que he aprendido con los grandes compositores: Ponce, Moncayo, Wagner, Mozart. "Silbando bonito" puedes hacer que un momento sea más lindo. Aprendiendo las notas musicales, puedes componer una obra magistral, escribir tu nombre en la historia, y aumentar el acervo cultural de la humanidad.
Lo que se activa con el código
Habiendo reforzado las 15 herramientas de comprensión, se activan capacidades nuevas: la visualización mental de la "partitura lógica" de quien te habla, en tiempo real; una arquitectura argumentativa más robusta al planear lo que vas a decir; el refinamiento en el orden y selección de tus palabras; mayor confianza en ti mismo, por poder verificar la lógica de tus propios argumentos; y un mejor formato para hablar, con lo que te escucharás mejor, mientras eres más puntual y más directo.
Todo indica que Habraz descubrió el código del lenguaje oral, junto con una forma fácil y rápida para estandarizarlo en personas y grupos. De ser así, estaríamos frente a la posibilidad de una nueva era para la comunicación — de autoconocimiento y crecimiento, tanto personal como grupal — solo por ponernos de acuerdo en las reglas del juego.
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